Paisaje Protegido de las Sierras de Carondio y Valledor

Sierras de Carondio y ValledorEl Paisaje Protegido de Las Sierras de Carondio y Valledor, con una superficie de 253 km2, se localiza en el occidente de la región, lindando ya en una parte de su perímetro con la vecina provincia gallega de Lugo. Incluye gran parte del concejo de Allande, parte de Villayón y la parte de Grandas al este del embalse de Salime.

En este territorio pueden diferenciarse varias sierras menores que definen y organizan el espacio. El núcleo del Paisaje Protegido recoge por completo la pequeña sierra de La Peña de La Palanca, que separa las áreas de abastecimiento de El Navia y su afluente El Oro, cuya cuenca se incluye por completo. Además, se incluye gran parte de la vertiente occidental de la Sierra de Valledor, o de Los Lagos. Más al norte, el Paisaje Protegido recoge la cuenca completa del Arroyo de Lloredo, también afluente del Navia, y las estribaciones meridionales de la Sierra de Carondio. En definitiva, conforman el Paisaje Protegido dos cuencas menores drenantes al Navia por su margen derecha y las sierras que las delimitan.

A lo largo de los años cincuenta y sesenta, gran parte del área incluida en el Paisaje Protegido fue sometida a intensas repoblaciones de pino, promovidas por lo que entonces se denominaba Patrimonio Forestal Español. Sin embargo, la mayor parte del repoblado fue pasto de reiterados incendios, en muchas ocasiones aún antes de llegado el momento de la primera corta. Fruto de ello, gran parte del área aparece cubierto de densos matorrales de brezo rojo (Erica asutralis subsp. aragonensis), comunidad características de los suelos silíceos más degradados del occidentes astur. En las laderas más pronunciadas y cubiertas de lleirones llega a hacerse dominante en cambio la carquexa (Genistella tridentata).

En las zonas altas es frecuente la presencia de amplios pastizales de diente de uso comunal, apreciándose en los últimos años una marcada tendencia a la roturación para la instalación de grandes praderas en régimen comunal o de cooperativa.

Los escasos bosques se ciñen a los valles más profundos y las vallejas que vierten a éstos, tratándose frecuentemente de rebollares de Quercus pyrenaica, masas mixtas de carbayo (Quercus robur) y rebollo y densas masas arbustivas de madroño (Arbutus unedo).

El área presenta importantes singularidades botánicas y biogeográficas. En los rellanos de suelos profundos y bien soleados es frecuente la presencia de alcornocales de Quercus suber, especie de ámbito mediterráneo que podría haber penetrado desde las cuencas altas del Sil en periodos interglaciares especialmente cálidos, persistiendo luego en las exposiciones más favorables. Idéntico comportamiento biogeográfico manifiestan dos especies características de los bosques ribereños de aliso de la zona: el fresno de hoja estrecha (Fraxinus angustifolia) y la bardaguera blanca (Salix salvifolia).

La masa de alcornoque de mayor interés es la conocida como Alcornocal de Boxu, en las proximidades de la aldea del mismo nombre. Se trata del mayor bosque de este tipo de Asturias, por lo que se la ha incluido en la red de espacios con la figura de Monumento Natural.

En cuanto a la fauna, este espacio fue anteriormente habitado por el oso, pero actualmente el representante más singular de los mamíferos es, sin lugar a dudas, el lobo Canis lupus, que aún mantiene en la zona varios grupos reproductores y una razonable densidad poblacional. Aparte de éste, zorros, corzos, jabalíes, comadrejas, garduñas y martas pueblan también todavía las sierras. En la mayoría de los ríos y arroyos está presente la nutria, especie incluida en el catálogo de fauna protegida como de interés especial, con densidades relativamente abundantes. Entre las aves deben citarse a algunas de las rapaces diurnas más comunes el aguilucho cenizo, el cernícalo y especialmente el abundantísimo busardo, observable en ocasiones a escasa distancia de las carreteras, posado sobre los postes de cerramientos de prados y fincas.

Especial mención debe hacerse del lagarto ocelado (Lacerta lepida), especie de ámbitos mediterráneos, muy escasa en Asturias y cuya distribución se ciñe a la cuenca del Navia, mostrando una vez más la singularidad biogeográfica de un espacio que de algún modo constituye unas isla de mediterraneidad en el seno del mundo atlántico.

Otros valores

Las Sierras de Valledor y de Los Lagos conservan innumerables vestigios de las culturas primitivas de antiguos pobladores. La práctica totalidad de los cordales aparece jalonada de numerosos túmulos funerarios, contándose hasta once castros de época romana que debieron estar vinculados a la intensa actividad de extracción de oro que soportó la zona. El principal de ellos, el de San Chuis, se sitúa muy cerca de la aldea de Prada, en la ladera este del Puerto del Palo. También debe destacarse el interés del dolmen situado al pie del Pico Carondio y popularmente conocido como A Llastra d´Afiladoira.

Monumento Natural del Tejo de Lago

Situado al lado de la capilla de Santa María de Lago, construida en el siglo XVIII sobre una anterior. La especie (taxus baccata) está catalogada de interés especial.

Monumento Natural del Tejo de Santa Coloma

Crece junto a la iglesia de Santa Coloma, del año 1785 y levantada sobre los restos de otra iglesia del siglo XIV. La especie (taxus baccata) está catalogada de interés especial.

Monumento Natural del Alcornocal de Boxo

El Monumento Natural del Alcornocal de Boxo se sitúa en el sureste del concejo de Allande, en la ladera sur de la sierra de Muriellos y casi colgado sobre el arroyo de Lloredo. Se sitúa en el Paisaje Protegido de las Sierras de Carondio y Valledor.

Fuente: Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Asturias.